Los valores de Cero-Despilfarro

Permitir que todos podamos actuar para reducir el despilfarro alimentario hace que se demuestren con total naturalidad los valores anclados en el equipo en su manera de funcionar y sus constantes ganas de seguir mejorando la eficacia del servicio.

La exigencia:  Porque esta plaga no es buena para nadie y requiere cruelmente ser modificada, hemos de ser irreprochables, buscar la eficiencia y aportar soluciones reales y duraderas.

El placer:  Para el equipo Cero-Despilfarro, el despilfarro alimentario no es un tema que haya que denunciar. Al contrario, hay que tratarlo de manera positiva. Esta misión crucial debe estar motivada por una bella ambición y suscitar el placer al conseguirse dicho cambio.

La sencillez:  Cada uno de nosotros debe actuar sencillamente contra el despilfarro. Se trata de un verdadero desafío de primera importancia para Cero-Despilfarro y que tratamos de poner al alcance de todos para que los resultados sean todavía mejores.

Responsable:   Cada uno de nosotros es responsable de sus actos, que parezcan carecer de sentido o nos atañan de manera especial. Cero-Despilfarro se toma muy en serio el despilfarro alimentario y quiere concienciarnos de que al comprar un producto cercano a su fecha límite de consumo nos convierte en personas responsables (y por cierto... ¡gracias!).